viernes, 21 de octubre de 2011

CHIMPAY CUNA DE CEFERINO Y ADEMÁS LUGAR DE EXPORTACION DE CARNE DE CABALLO


Chimpay es una localidad histórica del departamento Avellaneda situado en la provincia de Río Negro, República Argentina, en la margen izquierda del río Negro dentro del Valle Medio del Río Negro. Es un oasis agrícola regado con las aguas de dicho río. Es histórica por su benemérito hijo Ceferino Namuncurá, y la heroica defensa de sus irredentos territorios de los pueblos originarios.


Aspecto general del pueblo Chimpay.
La delimitación de su ejido municipal la efectúa el DECRETO N° 44.096/34, de 25 de julio de 1934, que en su artículo 2 dispone: "Fijase como ejido para la mencionada corporación la superficie de 10.706 hectáreas, 26 áreas, y 52 centiáreas, constituidas por los lotes 7, y 8 de la fracción C, de la sección XXI del Territorio Nacional del Río Negro."


Población
Contaba con 3.003 habitantes (INDEC, 2001), lo que representa un marcado incremento del 136% frente a los 1.268 habitantes (INDEC, 1991) del censo anterior.
Historia
El territorio estaba en posesión de araucanos y tehuelches. La zona de Chimpay estaba poblada por los originarios de Manuel Namuncurá
1876, este heroico pueblo, sin armas de fuego, debió replegarse a la cordillera, puesto que la expedición del Ejército Argentino con armas de retrocarga, los obligó a marcharse, coronando de esta manera una fuerte política usurpadora.
1879, arriban a Chimpay tropas del Ejército Expedicionario al Desierto, y el coronel Manuel José Olascoaga, describe la zona de los pueblos originarios muy rodeada de sauces.
5 de mayo de 1885, el cacique araucano debe ceder el dominio de las tierras. Namuncurá es nombrado coronel del ejército
1 de julio de 1899, línea de FFCC Bahía Blanca-Confluencia
1971 se inaugura el monumento a Ceferino Namuncurá
Medios de acceso


El pueblo esta rodeado de una manto de alamos.
Actividades
El proyecto económico de Chimpay está enlazado con el riego de 30.000 ha, por la terminación del "Sistema de Riego Chelforó, Chimpay, Belisle y Darwin". El diseño es de 1928, muy postergado y constituye una necesidad para el productor frutihortícola de la región. La finalización es la "Bocatoma de Chelforó", de 30 m³/s
Toponimia
Tiene dos acepciones, por un lado "chimpay" es la curva que en la cuna tehuelche se eleva por encima de la cabeza del bebé. Por otro: "vuelta", "curva", "arco", asociado a un recodo del río en las proximidades.
Patrono
Ceferino Namuncurá: 26 de agosto
Semana Ceferiniana
Anualmente en agosto. Esta festividad rescata la transculturización del pueblo originario, venerando a Ceferino Namuncurá, "el Santo de la Patagonia", nacido en Chimpay. Comienza con una misa repetida siete días y el sábado finalizan los ritos con la llegada de jinetes de distintos Centros Tradicionalistas de la Región


La empresa Solemar Alimentaria SA, de la familia Masina, se sumó desde la localidad rionegrina de Chimpay al pequeño grupo de frigoríficos argentinos que se dedica a la faena de caballos, Desde Chimpay exportan carne de caballo a cuatro países .

Hace 15 años los Masina comenzaron las relaciones con proveedores argentinos para analizar las potencialidades de la zona. "El proyecto surgió a partir de un importante pensamiento de la empresa madre que se encuentra en Italia", rememora Rinaldo Masina, apoderado de la firma y quinta generación de la empresa, que hace un año decidió radicarse en la zona del Valle Medio para el proceso de comercialización.

Pero, el plan no termina en la compra y faena de los animales. "Nuestra idea es desarrollar el emprendimiento de tal manera que podamos criar y engordar a los caballos, pretendemos completar todo el ciclo de comercialización y trazabilidad", dice Masina, en declaraciones a "Región Protegida Patagónica", editada por FUNBAPA.

Se trata de una actividad muy controlada, especialmente en los aspectos de inocuidad y calidad de la producción. "La planta tiene capacidad y cumple con todas las disposiciones requeridas por las normas para la exportación", comenta el empresario.

En la planta se realiza el primer y segundo ciclo de la faena, ya que se pasa carne despostada para obtener productos al vacío en un proceso totalmente refrigerado. La compra de animales se realiza en forma directa, articulada a través de intermediarios o proveedores. "Nos inclinamos por la primera ya que así nos aseguramos conocer la fuente, el origen y estado del animal, es decir la trazabilidad del producto".

Solemar tiene asentamiento en Chimpay y una directa vinculación con el medio, ya que una importante porción de la mano de obra es local y regional. "Este es un aspecto positivo porque beneficia al desarrollo productivo, no solo a esta ciudad, sino a todo el Valle Medio".

Al justificar la elección del lugar, Masina comenta que uno de los mayores problemas fue encontrar un establecimiento que constará con las características adecuadas a lo proyectado. "Encontramos en Chimpay las instalaciones apropiadas a nuestros requerimientos, con el tamaño pretendido y a estrenar".

Pero, también dice que Ceferino Namuncurá fue parte de la decisión. "Vino por parte de un sacerdote salesiano amigo de la familia, quien nos contó la historia del beato y nos convenció que en Chimpay está la suerte".

Según datos oficiales, durante el 2006 en el país fueron faenadas casi 241.000 cabezas de equinos y los datos de este año siguen siendo alentadores. Si bien el principal destino que tiene Solemar Alimentaria es el mercado italiano, los compradores más importantes de carne de caballo son Rusia, Francia y Japón.

Así, la Argentina es el mayor exportador de carne equina del mundo y los números son 37.000 toneladas por un valor de 80 millones de dólares a lo largo del año pasado.

En la provincia de Buenos Aires es donde se concentra la mayor parte de la faena con 115.092 cabezas. Le sigue Córdoba con 58.079, Entre Ríos 4.699, y La Pampa con 22.625. En último lugar quedan Chubut y Río Negro, con 250 cabezas, según recientes datos difundidos por medios gráficos nacionales.

Funcionan sólo siete establecimientos en todo el país. Dos están en Buenos Aires (Indio Pampa y Lamar), uno en La Pampa (Uriburu), otro en Entre Ríos (Frigorífico Equino, Entre Ríos), uno en Chubut (Naturalcarni Patagonia), uno en Córdoba (Aimar) y el restante en Río Negro (Solemar Alimentaria).

Ceferino Namuncurá

Beato Ceferino Namuncurá

aspirante al sacerdocio salesiano mapuche argentino
Nacimiento
Fallecimiento
11 de mayo de 1905 (18 años)
Roma, Italia
Venerado en
En trámite.
El beato Ceferino Namuncurá (Chimpay, Río Negro, Argentina, 26 de agosto de 1886 - Roma, Italia, 11 de mayo de 1905) fue un joven salesiano aspirante al sacerdocio, argentino, de orígenes mapuche y chileno.
Nació en la reducción mapuche de Chimpay, donde fue el sexto hijo de Rosario Burgos,1 una cautiva "huinca" chilena, y del cacique Manuel Namuncurá, un célebre líder nacido en territorio chileno1 que luchó en la batalla del 5 de mayo de 1883 contra el Ejército Argentino comandado por Roca. Ceferino era también nieto del caudillo mapuche Calfucurá.
El apellido «Namuncurá» (mapudungun, «pie de piedra»; namun, pie, y cura, piedra) significa «alguien firme, decidido».
En 1887, al año de edad, Ceferino se salvó de perecer ahogado en el Río Negro, mientras jugaba en sus orillas. Ese mismo año, el 24 de diciembre, en vísperas de Navidad, fue bautizado por el misionero salesiano padre Domingo Milanesio, gran defensor de los pueblos originarios. A los 11 años le pidió a este salesiano que lo llevara a estudiar para luego regresar y así poder enseñar a los de su pueblo.
Su ingreso y vida en el Colegio Salesiano
Su padre, siendo el cacique de la nación mapuche, fue elevado al rango de Coronel de la Nación y lo llevó a Buenos Aires, donde fue recibido por el General Luis María Campos, su amigo y entonces Ministro de Guerra y Marina. Ceferino ingresó en los talleres que la Armada tenía en la localidad de Tigre y permaneció allí por tres meses; posteriormente, sin embargo, le pidió a su padre que lo sacara porque no le gustaba ese ambiente ni esa profesión. El Coronel Manuel Namuncurá recurrió a su amigo, el Dr. Luis Sáenz Peña, ex presidente argentino, quien recomendó a Ceferino a los salesianos. El 20 de septiembre de 1897 Ceferino fue inscrito como alumno estudiante interno.2
Paulatinamente, Ceferino se adaptó al ambiente, dedicándose al estudio, aprendió el idioma castellano y el catecismo. El 8 de septiembre de 1898 Ceferino recibió la Primera Comunión y, un año más tarde el 5 de noviembre de 1899, el Sacramento de la Confirmación en la Iglesia Parroquial de San Carlos de manos de Monseñor Gregorio Romero. Una de las curiosidades en la vida de Ceferino Namuncurá es que él y Carlos Gardel, futuro actor y cantante de tangos, fueron amigos y alumnos internos del Colegio salesiano Pío IX, donde ambos integraron el coro y cantaron juntos en la capilla y en actos culturales.
La tuberculosis y su regreso a Viedma
A principios de 1902, su salud se deterioró; por los estudios que le realizaron, se determinó que contrajo tuberculosis. Monseñor Juan Cagliero decidió trasladarlo a Viedma, con la esperanza de que los aires nativos ayudaran a recuperar su salud. A comienzos de 1903, en el colegio "San Francisco de Sales" de Viedma, comenzó su estudio secundario como aspirante salesiano. El sacerdote médico Evasio Garrone, juntamente con el enfermero del hospital, el Beato Artémides Zatti, cuidaron de Ceferino. El 19 de julio de 1904, con 17 años, Ceferino fue trasladado a Turín, Italia, por Monseñor Cagliero. Los salesianos pensaron que en ese lugar recuperaría la salud y podría continuar sus estudios de sacerdocio.
Estadía en Italia y su encuentro con el papa San Pío X
Estudió en el colegio salesiano de "Villa Sora", en Frascati, Roma. En Turín, el Beato Miguel Rúa, el primer sucesor de San Juan Bosco, conversó varias veces por semana con Ceferino. El 27 de septiembre de 1904, Ceferino visitó al papa San Pío X, junto con Monseñor Cagliero, los sacerdotes José Vespignani y Evasio Garrone y otros salesianos. A Ceferino le encomendaron la tarea de pronunciar un breve discurso y obsequió al Pontífice un quillango mapuche. A su vez, Pío X le obsequió la medalla destinada a los príncipes.
Muerte y elevación a los altares
En marzo de 1905, la tuberculosis volvió a afectar la salud de Ceferino. Fue internado en el Hospital de los Hermanos de San Juan de Dios, donde fue atendido por el Dr. José Lapponi, médico personal de los papas León XIII y Pío X.
El 11 de mayo de ese mismo año, a los 18 años de edad, Ceferino Namuncurá murió acompañado por Monseñor Cagliero.
Según la mayor parte de sus biógrafos sus últimas palabras fueron:3
¡Bendito sea Dios y María Santísima!; basta que pueda salvar mi alma y en los demás que se haga la santa voluntad de Dios.
La oración, sin embargo, aparece recogida en su correspondencia4 y según algunos autores fue desplazada a ese momento para subrayar su manera piadosa de morir.5
Fue enterrado al día siguiente de su fallecimiento en el cementerio popular de Roma, en Campoverano, con la presencia de pocos salesianos y compañeros de estudio bajo el amparo de una cruz de madera con su nombre.
En 1924, los restos de Ceferino Namuncurá fueron repatriados por orden del presidente Marcelo T. de Alvear y llevados a la capilla reconstruida del antiguo Fortín Mercedes, situado frente a la vecina localidad de Pedro Luro.
En 1930, el sacerdote Luis J. Pedemonte comenzó a propagar las virtudes y la devoción al "indiecito santo" con lo cual recogió y publicó testimonios de gracias recibidas por aquellos que lo rezaban y lo conocieron. También publica las cartas de Ceferino,6 documentos que sirvieron para conocer el espíritu de este joven mapuche.
El 2 de mayo de 1944, se inicia la Causa de Beatificación y el 3 de marzo de 1957 el papa Pío XII aprobó la introducción de la Causa de Beatificación de Ceferino Namuncurá. Quince años más tarde, el 22 de junio de 1972, el papa Pablo VI lo declaró venerable, transformándose en el primer argentino que llegó a esa altura de santidad.
La devoción popular a Ceferino Namuncurá se fue difundiendo desde mediados del siglo XX por toda la Argentina. Es así que a fines de los 1960s, ya era muy común encontrar estampitas dedicadas a San Ceferino en plena ciudad de Buenos Aires,7 de este modo, su foto se hizo tan popular que muchas papeletas de propaganda en las cuales ofrecían, y aún ofrecen, sus servicios los plomeros, albañiles y trabajadores de oficios afines tienen impresas el rostro del beato.
En 1992 sus restos fueron trasladados a una sala contigua del Santuario de María Auxiliadora de Fortín Mercedes, por razones de mayor seguridad.
El 7 de julio de 2007, el papa Benedicto XVI firmó el decreto que declaraba a Ceferino Namuncurá como beato. El pontífice recibió al cardenal José Saraiva Martins, el por entonces prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, y autorizó a la Congregación a promulgar una serie de decretos, entre los cuales el que declara beato al «siervo de Dios Ceferino Namuncurá».8
El 11 de noviembre de 2007, el enviado papal, el cardenal Tarcisio Bertone, proclamó beato a Ceferino Namuncurá, ante más de 100.000 personas en una ceremonia de beatificación en Chimpay, Río Negro, ciudad natal del joven salesiano.9 La fiesta religiosa se fijó para el 26 de agosto, fecha de su nacimiento.
Una junta médica del Vaticano consideró que la curación de Valeria Herrera,10 11 una joven madre de Córdoba, Argentina, de 24 años en el año 2000 y afectada por cáncer de útero, fue un milagro por la intercesión de Ceferino Namuncurá. La mujer llegó a poder concebir con posterioridad.12 Este fue el antecedente que se tuvo en cuenta para su beatificación.13
El día 4 de marzo del año 2008, algunos vecinos de la localidad de El Trébol, Santa Fe, aseguraron haber visto en un fresno una imagen de Ceferino Namuncurá. Por iniciativa municipal se cercó el lugar y se erigió un improvisado "altar" en homenaje al beato.14
Traslado con rito mapuche al Departamento Huilliches
El 12 de agosto de 2009, sus familiares trasladaron sus cenizas a la Comunidad de San Ignacio, en el Departamento Huiliches, a 60 km de Junín de los Andes, Provincia de Neuquén, bajo el rito mapuche.15
El legado de Ceferino, en la cultura argentina
Se han publicado muchas biografías, álbumes e historietas sobre la vida de Ceferino Namuncurá, y también se han hecho películas, como:
Ceferino Namuncurá - El camino a la Santidad (Documental) (2010)
El milagro de Ceferino Namuncurá (1971)
Mi hijo Ceferino Namuncurá (1972)


domingo, 16 de octubre de 2011

San Carlos de Bariloche Historia y leyendas



Historia
La ciudad de San Carlos de Bariloche, se encuentra sobre la costa del Lago Nahuel Huapi en la Patagonia Argentina, en territorios originalmente ocupados por los indígenas que poblaban la región.
Si bien existieron algunas incursiones iniciales a la zona en los siglos XVII y XVIII por misioneros y viajeros europeos, el desarrollo de la ciudad comienza a fines del siglo XIX cuando la Campaña del Desierto desplaza a los pobladores indígenas, y libera las tierras para ocupación por colonizadores blancos.
El entorno y oportunidades de desarrollo turístico que ofrece la región han atraído a numerosos inmigrantes principalmente europeos luego de la segunda guerra mundial, que han contribuido al desarrollo y crecimiento de la ciudad.


Antes de que el hombre apareciera en esta región patagónica, ya el medio ambiente conformaba un paisaje imponente; las abundantes precipitaciones y las grandes cuencas permitieron una exuberante vegetación en los faldeos de las montañas donde reinaba el ciprés y el gigantesco coihue. Gran variedad de vegetación arbustiva y pastos naturales albergaban una importante fauna; las transparentes aguas de los ríos y lagos eran habitadas por la perca y el huillín; el guanaco junto al ñandú y el huemul constituían parte de esta riqueza.
Desde el este al oeste se transformaba el paisaje pasando de la estepa al bosque y de este a la selva. Frutillas silvestres, michay, taique, amancay y mutisias teñían con sus colores estas tierras y en la altura el cóndor presenciando un grandioso espectáculo natural. En este escenario aparece el hombre hace muchos miles de años, después de las glaciaciones irrumpen en la zona del Nahuel Huapi los Tehuelches, Los Puelches y Los Pehuenches que estarán hasta la segunda mitad del siglo XVII, momento en que sus culturas serán absorbidas y cambiadas por la aparición de una raza más fuerte y evolucionada como fue la del pueblo Araucano, proveniente del antiguo territorio Chileno. Estos comenzaron su penetración a través de Los Andes hacia el este y marcaron con su cultura a los pueblos que habitaban la Patagonia.
Fueron ellos los primeros en descubrir y utilizar "pasos" en la cordillera de los Andes para adentrarse en el territorio Argentino, itinerarios que luego en el tiempo utilizaron los españoles que habitaban el sur chileno para incursionar por territorios patagónicos a partir del año 1550.
El Capitán español Juan Fernández en su afán de búsqueda de la "Ciudad de los Césares" utiliza el "paso" por la actual población fronteriza de Peulla y llega por primera vez al Brazo Blest del lago Nahuel Huapi. Otros siguieron su ruta en el afán conquistador penetrando poco a poco en el territorio de los lagos.
A partir del año 1653 los curas jesuitas también intentaron la obra evangelizadora recorriendo estas regiones y utilizando los "pasos" cordilleranos. Posteriormente enviados desde Chile, algunos científicos viajaron para reconocer y estudiar las características de la zona. Eran estos los dominios del cacique Shaihueque, el "País de las Manzanas" conformaba su territorio donde el bosque se confundía con el cielo, los arroyos cristalinos descendían hacia el gran lago azulado y el paisaje se nutría permanentemente en formas y colores nuevos.
A partir del año 1872 las autoridades argentinas comenzaron a organizar exploraciones y reconocimientos de los lugares ocupados por los indios con la idea de futuras campañas conquistadoras. También llegará en esos años al Lago Nahuel Huapi el geógrafo- naturalista Francisco Pascacio Moreno que será el primer hombre blanco que viene del Atlántico para dedicarse al estudio e investigación atraído por la espectacular naturaleza.
La decada del 80 marcará el avance del ejército argentino sobre la región; la total ocupación de los territorios dominados por los indios será una de las misiones y la otra será reconocer los ríos y los lagos que conformaban la geografía del lugar. A partir de estas acciones y transcurriendo el año 1892 comenzarán a llegar los primeros pobladores blancos que se radicarán en las costas del lago Nahuel Huapi; vienen desde el pacífico algunos y otros del Atlántico; hay alemanes y norteamericanos en esta primera corriente de inmigrantes.
Carlos Wiederholdt, comerciante alemán es el iniciador de la actividad comercial en la zona y para iniciar la misma, construye su primera casa-comercio donde se formaría el pueblo de San Carlos de Bariloche. Comienza aquí un fluido enlace entre Puerto Montt y el inmigrante alemán que exportará lana, cuero, papas, quesos, manteca y otros productos.
En 1897 había unos 14 pobladores diseminados alrededor del lago Nahuel Huapi siendo su actividad principal la agricultura y la ganadería, la bodega de Lanas se asentaba en lo que tiempo después sería la ciudad de Bariloche, junto a ella se encontraban unas cinco casas construidas con madera de ciprés y cohiues rodeadas de unos pocos ranchos diseminados entre maitenes y cipreses.
A partir de este año comienzan a funcionar aserraderos, herrerías y tambos; se construirán embarcaciones artesanales cuyo fin era el transporte de mercaderías y llegarán más pobladores esta vez desede Viedma y Carmen de Patagones.
En el año 1901 se afincará definitivamente una corriente de inmigrantes suizos y así se irá conformando una población heterogénea en cuanto a nacionalidades pero con el mismo espíritu de trabajo y sacrificios siendo verdaderos pioneros en este territorio tan distante de los grandes centros poblados. El trabajo fue el motor que impulsaba a estos colonos y la mano de obra especializada era de gran valor, en ese sentido las actividades que realizaban el herrero, el zapatero, etc. fueron de gran importancia para la consolidación del pueblo. Llegamos así al año 1902, nos encontramos con un incipiente caserío con arbolado natural, casas de tablas de madera con techos de tejuelas de alerces con fuertes pendientes que darán una característica muy peculiar a las construcciones. Convivían en este ambiente chilotes, alemanes, suizos e indígenas.
Leyendas
Cuando se llega a San Carlos de Bariloche, es habitual investigar sobre la existencia (¿o no?) del monstruo del lago Nahuel Huapi, un mellizo del que aparece en el lago Ness, en el norte de Escocia.

En cuanto a la presencia ocasional del Nahuelito sobre la superficie lacustre, es mucho lo que se ha escrito y dicho. Existen fotografías que lo muestran como una enorme serpiente que luce su cabeza, parte del lomo y la cola que avanza cerca de la costa. Se menea y deja una estela a su paso, como si nadara.

Allá por los años mil ochocientos y pico, los aborígenes de la zona mencionaban en sus leyendas la aparición de este ser fantástico. A partir de comienzos del siglo XX, varios estudiosos acopiaron información sobre su presencia dejando atrás lo que se creía era una fábula de los antiguos pobladores.

¿Es un animal prehistórico?, ¿el resultado de un experimento nuclear?, ¿un conjunto de plantas que desde el fondo de las aguas sube hasta la superficie y se agita en miles de burbujas?

En fin, las teorías pueden ser muchas. Hasta la fecha, no se ha encontrado una definición en cuanto a su extraña y esporádica presencia.

Algo es seguro: el Nahuelito no toma sol ni elige mostrarse en la playa. Prefiere nadar en aguas más profundas. ¿Será posible realizar avistamientos en el futuro, como con las ballenas en el océano Atlántico? Habrá que estar atentos.

Pobladores autóctonos

Existen evidencias1 de la existencia de asentamientos indígenas en las riberas del Lago Nahuel Huapi en la zona hoy ocupada por la ciudad de Bariloche, previos a la llegada de los expedicionarios y colonizadores blancos.
Durante el neolítico, se produce la llegada de varios grupos étnicos aborígenes a la región del Nahuel Huapi. En particular hay asentamientos tehuelches, puelches, y pehuenches. Con el proceso de araucanización y principalmente en el siglo XVII estas etnias son absorbidas por la cultura mapuche o araucana, proveniente desde el sur de Chile, en parte desplazada por la colonización española de Chile.

Campaña del Desierto

Los indígenas que habitaban en la región fueron asolados durante la Campaña del Desierto, en particular las campañas del coronel Conrado Villegas de los años 1881 y 1882.
La primera brigada, al mando del teniente coronel Rufino Ortega enfrentó a Tacumán, hijo del cacique Sayhueque. Alcanzó el lago Nahuel Huapi el 3 de abril de 1881, con un saldo de 23 indígenas muertos.
En un año, Villegas (ascendido a general) conquistó el territorio de la actual provincia del Neuquén, alcanzando el río Limay y el Nahuel Huapi.

Primeros asentamientos

Hacia fines del siglo XIX, el mayor asentamiento se ubicaba en las nacientes del río Limay, aunque el poblador Carlos Wiederhold ya tenía establecido un almacén en la zona que hoy ocupa la ciudad y desarrollaba una destacable actividad comercial con Chile.

Fundación oficial

La ciudad fue fundada oficialmente el 3 de mayo de 1902, por decreto del Poder Ejecutivo de la Nación. En 1909 tenía ya unos 1.250 habitantes, telégrafo, correo y camino hasta Neuquén. Pero continuaron dependiendo del comercio con Chile hasta la llegada del ferrocarril en 1934.
Durante los años 1905-1906 merodean por la zona los famosos ladrones de trenes y bancos norteamericanos Sundance Kid y Butch Cassidy que por esa época tenían una estancia en cercanías de Cholila en el territorio de Chubut. Dejan la zona al enterarse que los perseguía un detective de la famosa agencia Pinkerton.
A principios del siglo, y especialmente antes de la llegada del ferrocarril, la ausencia de buenos caminos hacía muy dificultoso el abastecimiento del pueblo sobre todo de productos frescos. Por ello se desarrollaron varias chacras que proveían de verduras, productos lácteos y carnes a la incipiente población, llegándose a sembrar campos con trigo en la zona de lo que hoy es el barrio Melipal y Colonia Suiza.

Llegada del ferrocarril

A comienzos del siglo XX el viaje desde Buenos Aires hasta Bariloche era una verdadera odisea. Para comenzar se realizaba en tren el trayecto Buenos Aires a Carmen de Patagones (al sur de Bahía Blanca), donde el viajero debía cruzar el Río Negro en barco hasta la ciudad de Viedma, y viajar a caballo o en automóvil hasta el pueblo de San Antonio Oeste, cabecera del Ferrocarril al Nahuel Huapi. Solo a partir de 1913 el ferrocarril llegó a Maquinchao, y en 1916 a Ingeniero Jacobacci desde donde se debía continuar en carreta o automóvil hasta Bariloche.
Hacia 1906 el Ministro Ramos Mejía había presentado un proyecto de ley al congreso para realizar la construcción de vías férreas desde San Antonio Oeste hasta Bariloche. Lo escabroso del terreno tornaba más difícil la tarea de tender los rieles.
Para 1925 la punta de los rieles llegaban hasta el pueblo de Pilcaniyeu, y luego de una interrupción en los trabajos de algunos años, el tren finalmente llegó a Bariloche en mayo de 1934.